Se levantó esa mañana un tanto alicaído, mareado sin querer vivir, sí, porque el diario vivir lo consumía poco a poco como el lodo cenagoso que te arrastra y succiona. Algo incómodo lleno de ira miraba el mundo con desdén, deseando que las masas se alzaran, quemando toda figura tiránica, toda traba burocrática anhelando un estado anárquico que llevara a la extinción de la especie humana. Claro que a veces esto lo hacía sentir triste y cabizbajo. Aunque no extrañaría ningún bien material, no podría ver resurgir airosa a la tierra, ni menos... disfrutar con ella de nuevo.
20 oct 2019
Traje desastre
Posted on octubre 20, 2019by Hicoso
No es difícil tomar una postura. Yo no me banco a ningún gobierno ni a ningún movimiento social. No creo ni tengo fe en que exista un cambio de paradigma. La maldad y el egoísmo son innerentes al ser humano. Nuestra especie es lejos el peor parásito que pudo contraer la tierra. En nuestra posición suprematista de seres "evolucionados" llevamos una relación unidireccional con el planeta, donde el planeta entrega recursos y no es retribuido. No, no me banco los remilgos, los llantos. Como pecas, pagas y de a poco, todo ese resentimiento que el planeta lleva guardado nos va a purgar.
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