23 nov 2012

Hijo, padre, Hijo


Cuántos palos que le daban al chiquillo, una tunda cada vez que José dejaba abierta la reja y se arrancaba el perro, otra más cuando llegaba tarde, otra cuando se le olvidaba buscar su hermana después de clases, ¡ay ay ay! Ese chiquillo si que sabía hacer enojar a su padre. Me recuerdo de aquella vez cuando José se quiso revelar contra su padre.
- ¡Ahora escúchame tú a mí!  - Le dijo José a su padre con decisión -  no quiero más retos tuyos, no quiero que me controles, no quiero nada, cállate y “déjame ser”.
Su padre solo calló, se rió, dio la media vuelta y dijo mientras caminaba por el pasillo medio iluminado creando un contraluz de su figura.
- Te esperamos a cenar, no tardes, ni hagas que tu madre se preocupe.
Qué frustrado estaba ese día José, el no salió esa tarde, solo se quedó en su casa. Viendo la televisión, el día pasaba sin novedad, pero tenía una incertidumbre que no lo dejaba tranquilo. Ciertamente su padre había hecho todo lo posible desde pequeño para que él fuera una persona de bien, pero ¿por qué nunca se molestaban tanto con él y por qué lo castigaban por cosas tan chicas? El Padre de José era una persona inflexible.
- ¡La cena está lista! Gritó la mamá.
José ya tenía bastante edad para conocer chicas. Diecisiete años ya, había pasado bastante tiempo desde que su madre le limpiaba los mocos. Vale decir también que llevaban toda la vida viviendo en el mismo vecindario, era pequeño, yo lo sé, porque le he olido el poto a todos por acá. Más de alguna vez nos enterábamos de las cosas que sucedían en otras casas y cómo eran los hijos de los vecinos. El padre de José se había encargado que la familia fuera intachable y que nunca fuéramos el foco de atención.
Un día acompañé a José al patio, el estaba preocupado, en la cena tampoco había estado muy tranquilo, algo le pasaba. El padre de José enciende su cigarrillo – qué feo que huele-, se sienta junto a José y le habla.
- ¿Cómo vamos campeón? – mientras lo ve cabizbajo- ¿Pasó algo?
- Nada, es complicado, pero tu no cachai, me voy a la pieza. – Se para y comienza a caminar-
- ¿Cómo que nada? Conversa con tu padre. –Se adelanta y se pone entre la puerta y José-
- ¡Si te dije que nada oh! Siempre buscando ser el perfecto, si a nadie le importa esa cuestión, ¡ya para!
- Tu crees que llevar una familia es fácil, yo lo hago por tu mamá,por ti, nunca se trató de ser el mejor. Mira donde estamos viviendo, día a día me parto el lomo por ti y nunca me cuentas nada, pero sé cuando hay problemas y es mi deber solucionarlos o ayudarte. –Mientras lo mira con detención-
- Yo no puedo ser como tu –Dice José-
- ¿Y eso a qué viene? – con cara de intriga-
- ¡Nada oh! –Empujando a su padre y entrando a la casa-
Lo que aquí pasó después, fue algo que yo no entiendo, soy un perro, pero José lloraba, su padre lo abrazaba con fuerza, cayeron al suelo, ambos comenzaron a gritar y sollozar, la madre por otro lado se acercó corriendo. Yo, ladraba.
- ¡Qué sucede por Dios! –Dijo la Madre-
- José amor,  José va a ser padre.

Por Luis Figueroa
Imagen propiedad de François Maréchal Bissey

9 nov 2012

Todavía no me quiero ir...


Mi mami me levantó temprano hoy para ir a clases, pero, ¡a mi no me gusta ir al colegio! Lejos lo que más me gusta es quedarme en casa y que mi abuelita cocine. Ahora mi mamá se va… arregladita, sus botas con taco negras, una falda gris con una blusa blanca y una cosita dorada en el cuello que se ve feo. ¡Mi abuelita está haciendo quaker! Yo ya estoy listo, mi pantalón con dos parches en las rodillas me gusta porque puedo arrastrarme, pero mi corbatita es fea porque es de color de niña; el rosado no es de niño. Mi abuelita siempre se viste igual, su falda hasta debajo de la rodilla de un color que no me lo sé una polerita y su chaleco de siempre que es como rojo creo. Viene con el jarrito con quaker, “viene con sorpresa” me dice, siempre es distinto, hoy viene con una cuchara de sopa enterrado en él y la sorpresa es… ¡Bien! Mermelada de frutilla. Me gusta cuando la abuela está en la cocina, hace cosas ricas, pero no entiendo aún ¿por qué cocina tan temprano? Y ¿Por qué me levantan tan temprano si vivo al lado del colegio?

La tele me gusta, tiene una manillita y siempre me retan cuando paso los canales muy rápido, pero a mí me entretiene. Veo monos mientras espero a mi abuela, me tiene que ir a dejar al colegio. Apago la tele de un salto y voy hacia la puerta, está soleado, pero hace frío. ¡Mis juguetes! Los dejé tirados otra vez. Mi abuela se acerca y me dice “recoja todos sus juguetes antes de que nos vayamos” Mis autitos, llenos de tierra, el rojo, el amarillo, el blanco, el de manchitas verdes y el negro mi favorito –Me lo guardo en el bolsillo- Corro, entro a la casa, llego a mi pieza y tiro todo al suelo. ¡Mi mochila! La tomo y vuelvo a salir corriendo. “No quiero que estés llevando cosas raras al colegio” me dice mi abuela. Mete las manos a i bolsillo y me saca el autito negro. Que mal, porque quería jugar.

Me adelanto y abro la reja, ¡Hola vecina! Saludo. Mi abuela repite “Hola”, creo que no le gusta hablar con ella. Cierra la reja y nos vamos sin hablar. Mi abuela me alcanza y toma mi mano, me gusta su mano, es grande y tiene como arruguitas. Cuando me hace cariño siempre tienen olor a comida, creo que le gusta andar con ese olor.

El camino es siempre el mismo, llegamos a la esquina ¡Abuelo! Siempre salía antes que todos, yo no podría levantarme tan temprano, viene leyendo y caminando. Yo no puedo hacer eso creo que puede mirar con la mente o algo asi. Mi abuelito es bacán. Nos acompaña a paso lento, solo falta mi mamá, no me gusta que trabaje.
Solo faltan unas cuadras, me suelto de la mano de mi abuela, trepo un árbol gigante, muy, muy grande que está en la esquina de mi colegio. Me gusta ver el patio desde ahí antes de entrar. Bájate de ahí niñito, me grita mi abuelo desde abajo, me da miedo y me bajo. En la entrada están mis amigos. Mi abuela me mira, mi abuelo le pasa un brazo por su hombro sonríen y me dicen adiós. ¿No me gusta el colegio sabían?

5 nov 2012

Amalgama de inspiraciones


Uno a uno, en una desorientada -pero guiada- visita a mundos paralelos mostraré algunos aspectos que quizá para muchos son aislados, pero en la vasta diversidad de mi mundillo, y claro por qué no decirlo también, que gracias a mi pareja conocí.
Otakus, diseñadores de moda, fotógrafos cosas que sin lugar a dudas viven en mundos paralelos, pero no aislados. Convergen y conviven en un secreto ir y venir de mentes, mentes raras y extrañas, mentes como la mía tal vez, que ven más allá de las fronteras ideológicas, más allá de la frontera social que se impone. Resultante de esta observación salieron algunos aspectos que veremos a continuación:

  • Pasión por la estética
Seguramente más de alguna vez vieron a un Otaku por la calle, cómo lucía? -obvio hay excepciones- Pero lo más probable es que haya tenido un atuendo elaborado y excepcional ! Según una encuesta propia, muy poco profesional pero muy efectiva en la práctica, dentro de las amistades y consultando a cuanto ñoño se me cruzaba; era insólito, la gran mayoría a la pregunta de "¿Qué te gustaría estudiar?", respondió en primera instancia diseño gráfico, seguido de diseño de vestuario. Así es como seguido de esto podemos inferir que de cierto modo, y por vivencia propia un otaku o cosplayer es preocupado de su apariencia hoy en día. Sin lugar a dudas otro gran porcentaje quiere irse a estudiar a Japón -El sueño dorado xD- 
De esta rama muchos fotógrafos se apasionan por este submundillo, lleno de colores y muy expresivos -un poco hiperventildos la verdad- donde vemos a lolitas, cosplayers y cómo no el tontaku que quiere ser músico y tiene su banda ñoña. Todo esto se da bien para un fotógrafo, amante de las ñoñerías por cierto.
Moda, las telas, el mundo glamosoro, lleno de estilo, modelos y demás, de igual manera está inserto dentro de todo esto. Temáticas de moda y textiles son llamativos para seres extraños como yo (o mi Catita :3)
Para no ser tan extensos, diremos que los diseñadores de moda viven de la estética, tanto como los fotógrafos que se nutren de los encuadres y los diseñadores de las texturas y tallajes.

  • Búsqueda de originalidad
Tanto diseñadores, como fotógrafos como ñoños han sido avasallados por las miles de corrientes artísticas, de moda y ademases. Esto es algo que no deja de llamar la atención a los 3 personajes de esta entrada. Todos, sin duda alguna quieren llegar a tener su propio estilo, algo que los marque, que sea su firma de reconocimiento y que en todas partes donde aparezca sea conocido y hasta admirado. No son estos tres personajes ávidos buscadores de reconocimiento o ganas infinitas de llamar la atención?

Tanto estos tipos de persona como tantos otros más que no nombramos acá, son esclavos por asi decirlo, de estas pasiones. Yo por mi cuenta les cuento que llevo mi vida tranquilamente viendo anime a destajo, leyendo revistas de moda y estudiando fotografía publicitaria. Qué mejor no??

Qué otra cosa se les ocurre que tienen estos personajes en común?


7 sept 2012

Retrato Fotográfico



Tal cual observamos desde la aparición de la fotografía (1839), su aceptación por las masa como instrumento de registro, su expansión previa aceptación y venia de la sociedad como forma de presentarse frente a la comunidad, surge una expansión, una explosión e interés – y es lo que la comunidad esperaba- por el retrato fotográfico. Desde el éxito de los retratos de siluetas, famosos por Étienne de Silhouette, de donde se extrae el nombre de este tipo de retrato, las expectativas de llegar a generar una imagen, un recuerdo vivo y fidedigno, rico en detalles en la fotografía eran muchos. Gracias a avances en la óptica y a los métodos de fabricación de las placas fue posible llevar más allá el método fotográfico, acortando los tiempos de exposición – que en esa época eran muy prolongados- a una fracción de lo que se había logrado anteriormente. 

Habiendo conseguido estos avances, la masificación de patentes para la fabricación de aparatos fotográficos, la mecanización de los métodos y la floreciente industria de los estudios fotográficos, hicieron que a mediados del siglo XIX el ser retratado se transformara en un símbolo de poder e instrumento de posicionamiento en la escala social. 

Muy pronto el retrato fotográfico, de acuerdo a la demanda y a los avances tecnológicos estaría al alcance de todos. Los retratos como tales ya fueron un elemento más dentro de la sociedad, siendo asi también – aparte del posicionamiento social- , un recuerdo, algo con un sentido más emotivo y sentimental. 

Es en este punto, como se nombra en el párrafo anterior, cuando ya habiendo sido desarrollada la fotografía en la mayoría de sus aspectos técnicos donde aparecen fotógrafos como Nadar, que en 1854 abre su propio estudio, revoluciona el mundo fotográfico como tal y en 1860 se muda a un estudio más grande, convirtiéndose ese barrio en la meca de los intelectuales y artistas. Desde este momento la fotografía o la “cultura del retrato” cambia, se torna más artístico y deja de ser solo tecnisismos. Recurriendo a este aspecto también, podemos decir que nuevamente hay un cambio sociocultural respecto a la fotografía, siendo personas de vida más bohemia y de una mente más abierta los que realicen de ahora en adelante los cambios o revoluciones en el ambiente fotográfico. 

Lo que revelan nuestros rostros, los gestos, la mirada, nuestra postura, la comunicación no verbal se hace parte de este género fotográfico. A fines del siglo XIX con gracias a los movimientos pictóricos nacen muchos artistas fotográficos como lo es el caso de Edward Steichen, considerado uno de los mejores fotógrafos del siglo XX, quien en su propuesta retrata los aspectos más simples, sinceros del sujeto retratado. Ya en el nuevo siglo influenciado por el modernismo, sumado al periodo de entre guerras, la publicidad desarrolla más aún el mundo del retrato con composiciones que dejan ver al espectador un nuevo mundo a través de lo que representa el personaje fotografiado. El fin era la conversión de la estructura tradicional. 

La naturaleza de los medios, la exposición de la gente famosa fue lo que impulsó a los fotógrafos a salir a buscar el retrato, ya no en un ambiente estructurado, si no, a la espontaneidad y al crear al personaje en su medio. Se utilizó el retrato y se utilizó para diversos propósitos: políticos, económicos y sociales; estos retratos influenciaban, daban más cercanía, hacían ver más humano y accesible a las personas con poder.

La identidad de un personaje expuesto según la mirada de un fotógrafo y el desafío que conlleva lograrlo son factores que dan como resultado retratar no solo al personaje como tal; nos habla mucho de lo que es como persona, de lo que representa, muchas veces también de lo que piensa o cree respecto a la vida, su personalidad. Ya no se trata de la mirada del fotógrafo, si no es la mirada del otro (retratado) que se conjugan para lograr una terminación óptima. Lejos –retornando a la idea anterior- la mirada es el punto clave de este género fotográfico, ya que, es allí donde se muestra la amalgama de sensaciones, la emocionalidad del personaje; se puede apreciar si este está triste, feliz o meditabundo y va más allá como se explicaba. El trabajo de pensar, de la espera y de indagar más allá de lo que está pensando el retratado, es de igual manera una influencia fuerte en el resultado final. 

De ahora en más entonces podemos entender que la fotografía de retrato se utilizó en muchos aspectos, pero más que todo comprendemos asi que se pueden tratar diversidad de temas. Documental, artístico, de moda y un sin número de posibilidades. El dolor, la soledad, la desesperación, magnificadas, perpetuadas en una imagen que refleja primeramente la mirada del retratista por un lado y el interior sensible de la persona retratada. Exteriorizar a la persona en frente del lente, en ocasiones contextualizarlo, arduo trabajo, noble es el afán del retratista según lo expuesto, capaz de transmitir la profundidad del personaje con un disparo directo al material sensible. Capturar su mundo interior.